Palabra dada, palabra sagrada.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
El comedido sale jodido.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Lo malo nunca es barato.
El mal llama al mal.
Donde hay pelito, no hay delito
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Calumnia, que algo queda.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Buen abogado, mal cristiano.
El sol sale para justos y pecadores.
Favor publicado, favor deshonrado.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Domingo sucio, semana puerca.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
El cebo es el que engaña, no la caña.
A hijo malo, pan y palo.
Buena fama, hurto encubre.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
¿Fiado?. Mal recado.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.