No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Solo como Adán en el día de la madre
A enemigo que huye, puente de plata.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Cazador y cazado confían en Dios.
Fruta desabrida, no es apetecida.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Sin padrino no hay bautizo.
Año malo, panadera en todo cabo.
De perdidas al río.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Por la caridad entró la peste.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.