Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Harina mala, mal pan amasa.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Marido, comprad vino; que no lino.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Más vale amante bandido que novio jodido.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Rogar a Dios por los santos, más no.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Palabra de boca, piedra de honda.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
¿Quién con una luz se pierde?
El que mucho escoge poco coge.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Encima de la cabaña todo daña.
Piensa mal y acertarás.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
El vino no tiene vergüenza.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Fruta cara, no es sana.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Mucho ojo, que la vista erro.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.