Ser desagradecido es de mal nacidos.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Ama, perdona y olvida.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Pobreza no es vileza.
No es lo mismo predicar que dar cargas de trigo.
Las apariencias engañan.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Más vale estar pelada que amortajada.
A bien obrar, bien pagar.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
A escote, no hay nada caro.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Peor es la moza de casar que de criar.
Según el sapo es la pedrada.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
Harto ayuna quien mal come.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Por la boca muere el pez.
El que jura miente.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.