El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
A quien da y perdona, nácele una corona.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
A lo que no puede ser paciencia.
Paciencia y barajar.
La paciencia, en los trabajos se prueba.