El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Buena vida, padre y madre olvida.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.