Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
A dineros dados, brazos quebrados.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Por un gato que maté, me llamaron matagatos.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Santo que no es visto no es adorado.
Parecer uña y carne.
Favores en cara echados, ya están pagados.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
A barba muerta, obligación cubierta.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Mal haya carbón de haya.
A árbol caído, todo son piedras.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.