Cara de beato y uñas de gato.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Camino malo se anda ligero.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Lo que es igual, no es trampa.
La envidia es carcoma de los huesos.
Galga salida, a liebre parida.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
El que su nariz acorta, su cara afea.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
La virtud loada, crece.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Dar puntadas.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
A flores nuevas, afeite perdido.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Para el avaro, todo es caro.
Al mal segador la paja estorba.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Escarba la graja, mal para su casa.
Por el rastro se da con la liebre.
Burgáles, mala res.
El dar y el tener, seso ha de menester.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
De lo vedado, un solo bocado.
La justicia no corre, pero atrapa.
A pájaro muerto, jaula abierta.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Deuda pagada, otra empezada.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Mala cuña es la de la propia madera.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Al pez, una vez.
La venganza es un plato para tomar frío.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Cantando se van las penas.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Hacer el primo.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.