El tiempo descubridor de todas las cosas.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Del necio, a veces, buen consejo.
El amor encogido en poco es tenido.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
No seas amigo de los necios.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Hay quien no ve su camino.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
A pan duro, diente agudo.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
La intención hace la acción
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Haz lo que haces.
Abril frío, poco pan y poco vino.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Matar dos pájaros con una piedra.
Hasta los animales se fastidian.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
El que mucho duerme poco aprende.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Jugar la vida al tablero.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
La mala fe, no pare hembra.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Justo peca en arca abierta.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.