A mal de muchos, remedio de pocos.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
A Dios, lo mejor.
Agua y sol, tiempo de caracol.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Dádiva forzada no merece gracias.
Nada complicado da buen resultado.
A confesión de parte relevo de prueba.
A barriga llena, corazón contento.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
No te alabes antes de que acabes.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
El que mucho ofrece, poco da.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Matar dos pájaros con una piedra.
Con el amor está el temor
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
El amor encogido en poco es tenido.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Cada palo que aguante su vela.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
A pan duro, diente agudo.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Ganar, poco vale sin guardar.
Haz el bien y olvídalo.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Lo que haces, encuentras.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Sayo que otro suda, poco dura.