Untar la carreta para que no chirrié.
Saco de yerno, nunca es lleno.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Mal largo, muerte al cabo.
Darle a uno mala espina.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
En arca abierta, el justo peca.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Puerco que no grita cuchillo con el.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Paso a paso se hace camino al andar.
Jugar la vida al tablero.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Del favor nace el ingrato.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Buey viejo asienta bien el paso.
El que no arriesga no gana.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Hambre larga, no repara en salsas.
La risa hace buena sangre
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Quien bien quiere, bien obedece.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Amor con amor se paga.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.