Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Un yerro, padre es de ciento.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
Las cosas lo que parecen.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Al niño que llora le dan pecho.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
No le busques ruido al chicharrón.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
A las diez en la cama estés.
Nunca falta de que reírse.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
El malo siempre piensa engaño.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Ni raja, ni presta el hacha.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
Lo que se hace de noche sale de día.
Grandotas aunque me peguen.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Amores reñidos, los más queridos.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Qué es una raya más para el tigre.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Bien casada, o bien quedada.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.