Niño que llora, de mear se ahorra.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
No todo el que llora, de pena llora.
A lo hecho, pecho.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Hay quien no ve su camino.
Todo tiene un fin.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Tu hablar te hace presente.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.