Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Irse con la soga entre los cachos.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Agua que corre, nunca mal coge.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Beber, hasta la hez.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Ni quito ni pongo rey.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Hijos casados, trabajo doble.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
O Corte o cortijo.
Voz del pueblo, voz del cielo.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
Deuda pagada, otra empezada.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Quien pregunta, no yerra.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Abusar es mal usar.
El primero que llega se le sirve primero.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.