Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Después de la victoria, aprieta el casco.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.