A veces se llora de alegría.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
El sol sale para justos y pecadores.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Dos no riñen si uno no quiere.
Quien se casa, casa quiere.
Las cosas en caliente pegan.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
El follo del santo, no hiede tanto.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Donde hay amor, hay dolor.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Como la espada, así la vaina.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Para vos me peo y para otro me afeito.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Duerme más que un gato con anemia.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
De padre carpintero, hijo zoquete.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
El mandar no quiere par.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Llena o vacía, casa que sea mía.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
La Justicia entra por casa.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.