Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
El trato engendra el cariño.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Madre hay una sola.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Lo único permanente es el cambio.
La vida es la novia de la muerte.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
A la fortuna, por los cuernos.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
El arco iris brilla después de la tempestad.
La bonita es más bonita, con la cara lavadita.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Los hombres son mejores que su teología
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Palabra dada, palabra sagrada.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Cara de beato y uñas de gato.
No hay altanería que no amanece caída.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Nada puede dar quien nada tiene.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Andar el tiempo y vernos hemos.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Al hombre de rejo, vino recio.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.