La fantasía es la droga de la mente
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Detrás de la leche nada eches.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
A lo hecho, pecho.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Jornada emprendida, medio concluida.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
La belleza es un reino que dura poco
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
De tal árbol tal astilla.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Nunca con menores, entables amores.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
A cada cañada le llega su añada.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
El peligro que no se teme, más presto viene.
El mundo está vuelto al revés
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Has lo que debes y no lo que puedes.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Junio brillante, año abundante.
El ave canta aunque la rama cruja.
Oír como quien oye llover.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Quien no tiene, perder no puede.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Con el amor está el temor
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.