Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
El que es sabio nunca enceguece.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
La letra, con sangre entra.
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Juego de manos, rompedero de ano.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Un hombre puede lo que sabe
Más raro que perro verde
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Esto es el pan nuestro de cada día.
Cuanto más escarba la gallina, más tierra se echa encima.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Cada día se aprende algo nuevo.
Al rebuznar se verá quien no es león
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Aunque los bosques de bambú son densos, los flujos de agua son libres en ellos.
Regla y compás, cuanto más, más.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Algo es algo, menos es nada.
Faena acabada, faena pagada.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Buena vida si refrenas tu ira.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Cuenta y razón conserva amistad.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Cuanto más amistad, más claridad.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Nadie da sino lo que tiene.