Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.