No vale un ardite.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
La belleza es un reino que dura poco
Las medias, ni en los pies son buenas.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Quien busca, halla.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Se defiende como gato panza arriba.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Aunque te rompas el cuero, sin suerte no harás dinero.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Una obra mala, con una buena se paga.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Agua y sol, tiempo de requesón.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
A la gente alegre el cielo la ayuda
A cada necio agrada su porrada.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Agua del cielo no quita riego.
Por San Blas, una hora más.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.