Cuarenta es la vejez de la juventud y cincuenta es la juventud de la vejez.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Hablando nos entendemos.
La juventud del viejo está en el bolsillo.