Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.