En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
De sabios es variar de opinión.
Las cosas caen por su propio peso.
A cada rey su trono.
Vereda no cría hierba.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
De lo que no sabes, no hables.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
El día nunca retrocede de nuevo.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Nada que sea violento será permanente.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
El que regala, no vende; pero sorprende.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Dinero guardado, barco amarrado.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Humano es el errar y divino el perdonar.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
No hay nada más caro que lo regalado.
Nadie toma lo que no le dan.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Hombre viejo no necesita consejo.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
A burro viejo, poco forraje.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Al buen callar, llaman Santo.
Al desganado, darle ajos.
No vale un ardite.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
La belleza es un reino que dura poco
El amor no quiere consejo.
Obras caritativas, esas son mis misas.