El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
A padre ahorrador, hijo gastador.
A padre avaro, hijo pródigo.
De padre carpintero, hijo zoquete.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Tal padre, tal hijo.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Como es el padre, así es el hijo.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.