Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Madre no hay más que una.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Otra cosa es con guitarra
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Al maestro, cuchillada presto.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
El trabajo es la ley y a todos agita.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Ojo al parche.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Cabeza loca no quiere toca.
Cuando masques, no chasques.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
De dientes pa'fuera.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Al mal paso, darle prisa.
Obra acabada venta aguarda.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Como la espada, así la vaina.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
En tierra de abrojos, abre los ojos.