El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Tiene la cola pateada.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.