Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Fuiste doncella y viniste parida.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.