Bueno de asar, duro de pelar.
Que dulce queda la mano al que da.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
En Octubre echa pan y cubre.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Abril llovedero, llena el granero.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Quien bien quiere, bien obedece.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Aceptar un don, requiere discreción.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
El que come y no da, atragantado morirá.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Casa hecha, bolsa deshecha.
El relajo es dulce después del trabajo.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Más enseñan las manos que los labios.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
El llanto sobre el difunto.
Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Tiempo pasado, con pena recordado.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.