Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
El enemigo del padre no es amigo del hijo