Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Al que escupe para arriba, le cae en los ojos.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
A Dios, llamaron tú.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Lo que sea que suene.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
El interés tiene pies y yo también.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Mientras descansa está haciendo adobes.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
De día y con sol.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Hacer de un camino, dos mandados.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Fía poco y en muy pocos.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
El mundo da muchas vueltas.
No jales que descobijas.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Amor con casada, vida arriesgada.
Escatimar y dar a putas.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Padecer cochura por hermosura.
Hijos y hogar, son la única verdad.
No hay más araña que la que teje.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Gloria mundana es gloria vana.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.