Por Santa Lucía achica la noche y agranda el día.
El tiempo vuela, que se las pela.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El último que se pierde es la esperanza.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
A mucho hablar, mucho errar.
A secreto agravio, secreta venganza.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
La madurez solo se vive una vez.
A falta de pan, buenas son tortas.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
No es lo mismo decirlo que hacerlo.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
El oficio hace maestro.
A veces se llora de alegría.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Te conozco mascarita
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Una sola araña cien moscas apaña.
La mala cama hace la noche larga.
La muerte todas las cosas iguala.
En el pedir no hay engaño.
Si prometes y no das, mal vas.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Razones sacan razones.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Señal fija de agua, verla caer.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Más se junta pidiendo que dando.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
El sabio calla, el tonto otorga.