Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Pan con ojos y queso sin ellos.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.