La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Amor breve, suspiros largos
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
El agua arruina el puente y el vino la mente
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Ley puesta, trampa hecha.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Dios aprieta pero no ahoga.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Cada cual es dueño de su miedo.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Lo prometido es deuda.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Quien calla otorga
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Una espina en el ojo.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Depende de cómo caigan las cartas