La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
El cantar, alegra el trabajar.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Amor breve, suspiros largos
El agua arruina el puente y el vino la mente
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Ley puesta, trampa hecha.
Dios aprieta pero no ahoga.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Cada cual es dueño de su miedo.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Lo prometido es deuda.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Quien calla otorga
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Una espina en el ojo.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Depende de cómo caigan las cartas