El ama brava, es llave de su casa.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Ya los perros buscan sombra.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Pascua pasada, el martes a casa.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Acá como allá, y allá como acá.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Enero, claro y heladero.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Boca con boca se desboca.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Pecado callado, medio perdonado.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Necesitado te veas.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Necios y gatos son desconfiados.
El río pasado, el santo olvidado.
Favor publicado, favor deshonrado.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Dos fuentes, dos ríos.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.