Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Viejo con moza, mal retoza.
Bailarines en cojos paran.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
A perro macho lo capan una sola vez
A fullero, fullero y medio.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
El hombre es para el hombre un espejo.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Hay amores que matan.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Casado por amores, casado con dolores.
Pa'trás como las del marrano.
A buen santo te encomiendas.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Llegaron como las tortugas de Don Celso, después de la cuaresma.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Amor y vino, sin desatino.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Casa hecha, sepultura abierta.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Juego y bebida, casa perdida.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
A gran pecado, gran misericordia.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte