Es el mismo músico, pero con diferente son.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Buena fama, hurto encubre.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Dios acude siempre.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Vivir juntado es igual que casado.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Júntate, que junto estabas.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Secreto a voces.
Antes es Dios que los santos.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
En casa del albañil, goteras mil.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Qué buenos semos, mientras comemos.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Dios no ayuda a los holgazanes.
Los justos pagan por pecadores.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Pan y vino andan camino.