No es mal sastre el que conoce el paño.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Por unos pierden otros.
Buena olla y mal testamento.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Amor y dolor son del mismo color.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Aguas de Abril, vengan mil.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Contra gustos no hay nada escrito.
Hacer favores, empollar traidores.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
A cada ermita le llega su fiestecita.
De tal palo tal astilla.
Cada cual es rey en su casa.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
El amor, de necios hace discretos.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
El interés mata la amistad
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Pronto y bien no hay quien.
La Cruz, la viña reluz.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
De perdidos, al río.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
A mal Cristo, mucha sangre.
Compañía, ni con la cobija.
Cada uno halla horma de su zapato.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
Romero ahíto saca zatico.