A los enemigos bárreles el camino.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
No hay duelo sin consuelo.
Santo que mea, maldito sea.
Lo hermoso, a todos da gozo.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Estos son polvos de aquellos lodos.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
A padre ahorrador, hijo gastador.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Tentar la huevera a las gallinas
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Ávila, santos y cantos.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Boda mojada, novia afortunada.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Intimar con ninguno; trato con todos.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Señor por señor, el padre es el mejor.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
De higos a brevas, larga las lleva.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Es el mismo músico, pero con diferente son.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Buena fama, hurto encubre.