Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
El que nada debe nada teme.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Se las sabe por libro
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Para prosperar, madrugar.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Cuando el río suena es porque piedras trae
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Fue por lana y salió trasquilado.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Vale más muerto que vivo.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Lobos de la misma camada.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Viejos los cerros y reverdecen
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Come santos, caga diablos.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
El amor reina sin ley
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.