Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Quien acomete vence.
La gloria del amante es la persona amada.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
La cosa bien pensada jamás es errada.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
El tiempo no pasa en balde.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Los hijos son lo que la madre quiere.
El tiempo todo lo amansa.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Joven intrépido no deja memoria.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Con solo honra no se pone olla.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Dos capitanes hunden el barco.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Arma de Dios es Cristo.
La mujer rogada y la olla reposada.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Males comunicados, son aliviados.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Amor con amor se paga.