La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Cada día trae su propio afán.
La ruana no es para el primer aguacero
Mujer precavida vale por dos.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Lento pero seguro.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Escatimar y dar a putas.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Otoño entrante, barriga tirante.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Remendar y dar a putas.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
El sol siempre reluce.
Cada año, calzones de paño.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
El que mucho corre, pronto para.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Para el pan ralo, no hay año malo.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.