Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!