Ni de mujer de otro, ni ...

Ni de mujer de otro, ni coces de potro.

Ni de mujer de otro, ni coces de potro.

Análisis y Reflexiones

🧠 Interpretación Profunda

Este proverbio advierte sobre dos situaciones peligrosas que deben evitarse: involucrarse con la pareja de otra persona y acercarse a un potro que puede dar coces. Simbólicamente, destaca la necesidad de prudencia y respeto hacia lo ajeno y lo impredecible, enfatizando que ciertas acciones conllevan riesgos innecesarios y pueden provocar conflictos graves.

💡 Aplicación Práctica

  • En relaciones interpersonales, evitar coquetear o buscar intimidad con alguien que ya tiene pareja, previniendo traiciones y conflictos emocionales.
  • En el ámbito laboral, no interferir en proyectos o responsabilidades asignadas a otros colegas sin autorización, ya que puede generar tensiones y desconfianza.
  • En situaciones de riesgo físico, como al tratar con animales jóvenes o maquinaria inestable, mantener distancia y precaución para evitar accidentes.

📜 Contexto Cultural

El proverbio tiene raíces en la cultura rural y ganadera, donde el trato con animales como los potros era común y se conocían sus reacciones peligrosas. La referencia a 'mujer de otro' refleja valores tradicionales sobre el honor, la lealtad y el respeto a la propiedad ajena, comunes en sociedades con estructuras familiares y comunitarias cerradas.

🔄 Variaciones

"Ni de mujer ajena, ni coces de yegua." "No te metas con lo ajeno, ni con lo que puede hacerte daño."