Ni de mujer de otro, ni coces de potro.

Ni de mujer de otro, ni coces de potro.

Ni de mujer de otro, ni coces de potro.

¿Qué significa «Ni de mujer de otro, ni coces de potro»?

Este proverbio advierte sobre dos situaciones peligrosas que deben evitarse: involucrarse con la pareja de otra persona y acercarse a un potro que puede dar coces. Simbólicamente, destaca la necesidad de prudencia y respeto hacia lo ajeno y lo impredecible, enfatizando que ciertas acciones conllevan riesgos innecesarios y pueden provocar conflictos graves.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En relaciones interpersonales, evitar coquetear o buscar intimidad con alguien que ya tiene pareja, previniendo traiciones y conflictos emocionales.
  • En el ámbito laboral, no interferir en proyectos o responsabilidades asignadas a otros colegas sin autorización, ya que puede generar tensiones y desconfianza.
  • En situaciones de riesgo físico, como al tratar con animales jóvenes o maquinaria inestable, mantener distancia y precaución para evitar accidentes.

¿Cuál es su origen?

El proverbio tiene raíces en la cultura rural y ganadera, donde el trato con animales como los potros era común y se conocían sus reacciones peligrosas. La referencia a 'mujer de otro' refleja valores tradicionales sobre el honor, la lealtad y el respeto a la propiedad ajena, comunes en sociedades con estructuras familiares y comunitarias cerradas.

Variaciones y refranes similares

  • Ni de mujer ajena, ni coces de yegua.
  • No te metas con lo ajeno, ni con lo que puede hacerte daño.