Una copa a las once, son once a la una.
Una hora de contento, vale por ciento.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
No calientes horno para que cueza otro.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Un indio menos, una tortilla mas.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Toda desgracia es una lección.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Cada pez en su agua.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
De higos a brevas, larga las lleva.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
La esperanza alegra el alma.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.