El que no agradece, no merece.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
Quien no tiene, perder no puede.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
No hay primera sin segunda
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Música y flores, galas de amores.
Putas y frailes andan a pares.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
El que no ayuda, estorba.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
La belleza siempre tiene razón
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Un deber fácil no es un deber
A casa de tu tía, más no cada día.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Lo dicho, dicho está.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
El interés tiene pies y yo también.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
La virtud ennoblece.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
A hierro caliente, batir de repente.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Irse con la soga entre los cachos.
El que primero se levanta primero se calza.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.