Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Cada uno es artífice de su ventura.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Con pedantes, ni un instante.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Cada uno tiene su alguacil.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Gente de montaña, gente de maña.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Pies fríos, corazón caliente.
Alforjas llenas quitan las penas.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
No hay situaciones desesperadas, solo hay hombres que la desesperación de las situaciones.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
El buen libro de las penas es alivio.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Panza llena, quita pena.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Buena es la linde entre hermanos.
Buen lector, mal escribano.