A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.

A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.

A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.

¿Qué significa «A galgo viejo, dadle liebre, no conejo»?

Este proverbio sugiere que la experiencia y habilidad acumulada con el tiempo merecen un desafío acorde. Un 'galgo viejo' (persona experimentada) no necesita tareas simples o fáciles ('conejo'), sino retos dignos de su capacidad ('liebre'), que es más rápida y difícil de atrapar. Enfatiza el respeto hacia la veteranía y la importancia de asignar responsabilidades proporcionales a la competencia.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En el ámbito laboral: asignar proyectos complejos a empleados senior en lugar de tareas rutinarias que no aprovechan su experiencia.
  • En la enseñanza: ofrecer problemas avanzados a estudiantes destacados para mantener su motivación y desarrollo.
  • En la vida familiar: confiar decisiones importantes o tareas delicadas a los miembros mayores de la familia, reconociendo su sabiduría.

¿Cuál es su origen?

Proverbio de origen español, vinculado a la tradición de la caza con galgos, práctica común en la península ibérica desde la Edad Media. Refleja una sociedad rural donde la experiencia en actividades como la caza era altamente valorada, y la metáfora del galgo viejo simboliza la pericia ganada con los años.

Variaciones y refranes similares

  • A buen entendedor, pocas palabras bastan.
  • Al que sabe, no se le enseña.