Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Perfecto solo Dios.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Más puede Dios que el diablo.
Es de sabios, cambiar de opinión.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
La Justicia tolerante es cómplice del maleante.
Mucho ayuda el que no estorba.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
Quien quita lo que da, al infierno va.
A los tuyos, con razón o sin ella.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Ron, ron; tras la capa te andan.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Hombre anciano, juicio sano.
El corazón del justo, piensa para responder.
El que aconseja, no paga.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Hacer un viaje y dos mandados.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
No lo hurta, lo hereda.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.