Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
La verguenza es último que se piedre.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Ocurre en las mejores familias.
Por el becerro se amansa la vaca
Castillo apercibido no es sorprendido.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
A la de tres va la vencida.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
El ladrón juzga por su condición.
El casado casa quiere.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Difama, que algo queda.
De la vista nace el amor.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Los tontos consiguen las mejores cartas
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Favor publicado, favor deshonrado.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
A fullería, cordobesías.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Son cucarachas del mismo concolo.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Los casados, casa quieren.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Favor con favor se paga
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
No conviertas en amigo al que has vencido
Creer a pie juntillas.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
Tranquilidad viene de tranca.
Emborrachar la perdíz
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
La Cruz, la viña reluz.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.